En 2019, Eliasson vuelve a la Tate Modern veinte años después de inundarla con su sol artificial (The Weather Project) para montar su retrospectiva: En la vida real. Alan Yentob lo sigue y muestra el funcionamiento de su estudio berlinés, descrito como una estructura horizontal organizada en torno al contenido artístico y no al revés, con equipos que discuten semanalmente las decisiones formales de cada pieza. Luego hacen un vuelo de reconocimiento sobre los glaciares islandeses que Eliasson fotografió en 1999 y que revisita ahora para constatar, en carne propia, su retroceso: el cambio climático funciona como contrapunto explícito a la fascinación estética inicial por el paisaje.
