Este segundo episodio avanza hasta la Federación de 1901 para rastrear el nacimiento de la identidad hipermasculina australiana en la pintura de la Escuela de Heidelberg (Tom Roberts, Streeton, McCubbin), donde el «pionero del monte» se volvió el ícono nacional excluyente y las mujeres quedaron, en el mejor de los casos, como fantasmas del relato. A partir de ahí arma un contrapunto con artistas mujeres invisibilizadas de la época (Hilda Rix Nicholas, Grace Cossington Smith, Margaret Preston) y con artistas contemporáneas (Sue Kneebone, Heidi Yardley, más una nueva conversación con Ben Quilty) que reescriben ese mito desde una mirada más ambigua, doméstica o directamente hostil al ideal del «tipo con sombrero».

