Tercer y último episodio, donde Gadsby deja atrás el pasado colonial y pastoril de los episodios anteriores para mirar la Australia contemporánea, rastreando cómo símbolos aparentemente inocuos (la Cruz del Sur, la playa, la selfie) fueron cargados de tensión racial y nacionalista, sobre todo después de los disturbios de Cronulla de 2005. A través de un recorrido que va de Charles Meere y Max Dupain hasta artistas actuales como Rosemary Laing (sobre el centro de detención de Woomera), Jason Wing, Raymond Zada y Liam Benson, arma un contraste entre el mito playero-nacionalista blanco y las miradas de migrantes, artistas de herencia mixta y comunidades que ese mito históricamente dejó afuera.

