En esta entrevista, el escultor británico Marc Quinn reflexiona sobre los grandes temas clásicos del arte: el cuerpo, la identidad, la belleza, la reproducción y la mortalidad. A través de sus obras más emblemáticas (como las esculturas de Alison Lapper embarazada, los autorretratos de sangre congelada, las flores en silicona o los retratos de ADN), Quinn cuestiona la obsesión de la sociedad por la normalidad y la perfección, y propone una visión más amplia y democrática de la belleza. Su obra, que dialoga constantemente con la ciencia y la biología, explora los límites entre lo fragmentado y lo completo, lo humano y lo natural, lo tabú y lo liberador. Con un tono accesible y a menudo irónico, Quinn defiende un arte que tenga un impacto inmediato pero que también invite a la reflexión profunda, siempre dejando espacio para la ambigüedad y el asombro.

