Eva y Franco Mattes llevan más de treinta años rastreando las lagunas de la vida online y han ejercido una gran influencia en dos generaciones sucesivas de artistas que exploran el impacto cultural de la transformación digital en Europa y Estados Unidos. Esta exposición en la bienal de Venecia amplía su enfoque sobre las tensiones entre la superficie pulida del contenido en línea y sus turbias implicaciones éticas.
El título de la exposición deriva del término de la jerga de internet *rage bait* (o «cebo de ira»): contenido diseñado para provocar indignación, captar la atención o suscitar una respuesta emocional visceral antes de que la razón pueda intervenir. A través de instalaciones, vídeo e inteligencia artificial generativa, la muestra explora cómo el *rage bait* constituye el desenlace lógico, y a menudo inevitable, de las plataformas optimizadas para la interacción del usuario.
Los curadores de esta exposición nos llevan a recorrerla en detalle, una una muestra que ataca directamente al algoritmo: en el Palazzo Franchetti entrenan una IA con las fotos de un gato taxidermizado para inundar internet de variaciones del mismo animal y así corromper a propósito los datasets que alimentan a los modelos generativos, mientras que en una piscina privada de la Giudecca reponen conversaciones reales de una línea de prevención del suicidio, registradas antes de que existiera el chatbot terapéutico, junto a streamers NPC filmados como un Narciso contemporáneo, en un diagnóstico preciso sobre qué queda de nosotros cuando la performance es la única forma disponible de existir en línea.
