En su estudio, Kasten crea fotografías y proyecciones de vídeo que evocan la experiencia de desplazarse a través de la arquitectura modernista. Aunque abstracta, su obra posee un carácter políticamente subversivo, ya que invita al espectador a cuestionar los fundamentos de su propia percepción. Formada como escultora, Kasten comenzó a explorar la fotografía mediante cianotipos de tejidos y fotogramas de objetos colocados directamente sobre el papel.
Esto la llevó a fotografiar complejas composiciones de objetos en el estudio, tales como formas platónicas, papel, metacrilato y alambre, a menudo iluminadas con luces teatrales y filtros de color. Al ser captadas con su cámara de gran formato, y sin recurrir a la manipulación digital, las composiciones de Kasten adquieren una escala ambigua, unas dimensiones espaciales confusas y una distinción incierta entre superficie, forma y sombra.
