Un cliente del antiguo maestro de Leo lo visita con un nuevo encargo. El cliente vio a Leo convertirse en un maestro y tiene expectativas muy altas en él. Su encargo es descomunal: exige un tema extremadamente intrincado, múltiples figuras y pinturas impregnadas de oro y otros minerales preciosos. Es imposible para un artista mediocre como Leo cumplir con esta petición. Leo explica que tendrá que negociar con este cliente y Arte se ofrece a hacerlo por él. Leo no cree que Arte tenga éxito.

