William Kentridge explora el optimismo que implica crear: cómo, incluso en circunstancias difíciles, siempre habrá quienes toquen, creen y canten. Recluta a una banda de música local para que encabece una alegre procesión desde el estudio hasta Johannesburgo. Pero, ¿lograrán las dos facetas de Kentridge llegar a un acuerdo?

