Esta peli es difícil de definir, pero fácil de recomendar, es una divertida comedia musical, o comedia con música, con todo el glamour que Hollywood puede ofrecer y con un elenco de primer nivel.
Shirley MacLaine es la figura central interpretando a Louisa, es la mujer más rica del mundo y está dispuesta a hacer cualquier cosa para despojarse de ese título. Ella solo quiere una cosa en la vida: un hombre a quien amar que la ame a ella y que tengan una vida sencilla juntos. Pero resulta que Louisa tiene mala suerte: de alguna manera, siempre se enamora de hombres que logran volverse increíblemente ricos y exitosos, pero desafortunadamente, no viven mucho para disfrutarlo. De ahí el título. Entre ellos se encuentran un humilde granjero amante de la literatura (Dick van Dyke), un artista bohemio (Paul Newman), un magnate que también busca una vida sencilla (Robert Mitchum) y un encantador bailarín (Gene Kelly), todos ellos terminan amasando enormes fortunas y sufren desafortunados accidentes, lo que solo pone más dinero en nombre de Louisa y la aleja aún más de sus deseos de paz.
La protagonista de la película es una mujer que suele ser la más sensata de la pareja. ¿Su decepción? Los hombres. ¿Su preocupación? Que el amor no sea posible. Es particularmente divertida la escena del matrimonio con el pintor, que retrata un genial parodia de la escena artística parisina, con giños a clichés de la bohemia que incluyen un chimpancé que pinta, una versión paródica de Niki de Saint Phalle y máquinas que hacen arte. Al principio él parece satisfecho con ser un artista muerto de hambre y se niega a venderse al mercado hasta que… consigue el éxito (apropiándose de una idea de ella) y cede a su megalomanía y al sabor del dinero. La ambición y sobre todo el ego termina consumiendo a todos los maridos, y el film termina haciendo una ácida crítica al sueño americano.
Una sátira negra maravillosamente potente que se burla de sí misma y de las películas y estrellas más populares y convencionales de los años 50 y 60, se inspira en muchos subgéneros diferentes del mundo del cine y los emplea maravillosamente en un pastiche posmoderno de Hollywood. Con un gran presupuesto, elenco de lujo y un vestuario para morirse, 20th Century Fox estrenó esta comedia musical en 1964 y fue nominada a dos premios Óscar en la 37 ª edición de los Premios de la Academia, por dirección artística y diseño de vestuario.

