En retrospectiva

En cada generación, uno o dos artistas alcanzan un estatus de celebridad tan intenso que nos ciega a la evaluación seria de su trabajo. Durante la década de 1990, Damien Hirst se convirtió en el artista más famoso de la historia británica, con piezas icónicas como el tiburón, o la cabeza de  vaca pudriéndose que junto con la monstruosa exageración de precios en el mercado global del arte shockearon al mundo. Ahora, el enfant terrible está domesticado, por fin con una retrospectiva en la Tate Modern: una hermosamente montada muestra, lúcida e intelectualmente ágil para concentrarse en temas clave. El efecto es des- sensacionalizante, colocando con sobriedad a Hirst en la historia del arte.

Los curadores de la muestra en la Tate invitan a que cada uno juzgue la relevancia de la obra de Hirst de primera mano. Sir Nicholas Serota, director de la Tate y gran factótum del arte británico, es el hombre que ha impulsado la presencia de Hirst en la Tate y quien le ha convencido para que la exhibición sea una retrospectiva organizada de forma cronológica, con un número limitado de piezas –algo más de setenta–, para que el público pueda apreciar su evolución. “La exhibición empieza al final de los ochenta, cuando Hirst emerge de la Universidad Goldsmiths, y recorre los noventa hasta el presente. Y se le puede ver volviendo de forma constante a los mismos temas: el ciclo de la vida y la muerte. ”, explica, “Ha desarrollado algunas de sus ideas y ha presentado una forma más elaborada. Muchos artistas toman una idea concreta y la desarrollan a lo largo de los años. Y creo que Hirst ha hecho eso de forma muy efectiva”, asegura Serota.

“Dicen que mi arte se basa en el dinero y no es demasiado bueno. Pero no creo que sea verdad. Cuando en el futuro la gente deje de hablar del dinero, mi arte seguirá sobreviviendo. Eso es lo que suele pasar y eso es lo que a uno le gustaría que pasara”, se defiende Hirst.

Yo creo en la obra de Hirst, creo que a uno puede gustarle o no, pero ciertamente las criticas que se le hacen me parecen sumamente ridículas y gestadas desde la ignorancia. ¿que tiene asistentes que manufacturan sus obras? :hellouuuuuuuu…..! desde hace casi 100 años que se descartó la mano y el gesto del artista genio como algo imprescindible….. (como si Hirst hubiera sido el primero o el único en hacerlo) ; ¿que sus obras son puro shock sensacionalista? como si las primeras obras Impresionistas (por dar un ejemplo) no le hubieran generado un impactante shock a sus contemporáneos; ¿que es puro marketing y mercantilismo? en ese sentido no se me ocurre otro artista que esté mas embebido en su zeitgeist , y que manipule mejor las reglas del tiempo en el que vive, ya que es consecuencia del mismo.

Como me encantan las retrospectivas, yo también quiero hacer una dedicada a nuestro amigo Hirst, y dado a que tengo mucho material raro sobre el artista, durante este mes y un poco del que vienen también, vamos a tener un video semanal sobre Demian, con cosas que nos van a acercar a algunos aspectos no tan conocidos sobre su obra. Pueden ver todos los videos sobre Hirst acá. Enjoy :)

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